lunes, 30 de marzo de 2020

3.2.2. Caracterización de cada indicador: agrupamiento de datos, gráficas y estimación de parámetros

4.1 INDICADORES Y VARIABLES

Los indicadores de rendimiento miden la eficacia de las actividades de ordenación pesquera que se emprenden para alcanzar los objetivos de las políticas. En términos amplios, conducen a tres categorías de representación:
  • tendencias simples en valores absolutos, tales como capturas o empleo;
  • cambios cuantitativos y cualitativos de infraestructura o de disposiciones institucionales que influyen en los resultados de la ordenación, tales como los cambios en el régimen de los derechos de acceso o el grado de participación de los pescadores;
  • tendencias en valores relativos [no entre el valor absoluto y los puntos de referencia relacionados con él, tales como el Rendimiento máximo sostenible (RMS) o el Rendimiento económico máximo (REM)].
La elaboración de muchos de los indicadores requiere la combinación de múltiples variables, pero determinadas variables, tales como captura, esfuerzo y valor, son fundamentales para una gran variedad de indicadores, o bien, pueden emplearse ellas mismas como indicadores. En consecuencia, las listas de variables de diversos indicadores pueden solaparse.
Los indicadores biológicos se pueden emplear para seguir de cerca el estado de explotación de la pesquería, pero son inadecuados para evaluar los resultados del sector de las diferentes pesquerías tomado en su conjunto. Los indicadores económicos pueden medir la importancia relativa de la pesca para un país o una región a escala macro o microeconómica. Los indicadores socioculturales tienen en cuenta la diversidad de las necesidades y las prácticas de diferentes grupos de población en el sector de la pesca. Se requieren indicadores del cumplimiento de las medidas de ordenación para controlar la eficacia de tales medidas y reducir los conflictos. En la práctica, las evaluaciones de las diferentes pesquerías deberían combinar siempre indicadores biológicos, económicos y socioculturales e indicadores del cumplimiento de las medidas, a fin de orientar la toma de decisiones en materia de ordenación.
La identificación de las prioridades de las políticas y de los aspectos de ordenación dependen en gran medida de la identificación de los problemas de la pesquería. Existe una serie de indicadores de rendimiento que pueden contribuir a identificar tales problemas, sugerir posibilidades de intervención y seguir de cerca los resultados.
Las variaciones de los indicadores solamente (tales como la captura por unidad de esfuerzo (CPUE)) son de un interés más bien limitado. La manera más útil de interpretar estas variaciones en lo que respecta a la toma de decisiones consiste en relacionarlas con puntos de referencia, bien sean objetivos (p.e., el rendimiento económico máximo, o RME, o el esfuerzo de pesca correspondiente al REM), bien sean límites (p.e., el nivel mínimo biológicamente aceptable de la biomasa de la población reproductora)[5]. Los indicadores mismos resultan, a menudo, fáciles de calcular a partir de datos recopilados sistemáticamente acerca de las variables que los componen, pero los puntos de referencia se estiman, por lo general, empleando métodos de evaluación de poblaciones. En conjunto proporcionan información sobre el estado de la pesca y sobre el rendimiento del sistema de ordenación.
Debe reflexionarse cuidadosamente sobre las variables de datos que se van a recopilar. Las principales preguntas que se plantean, los modelos que se van a utilizar y la logística deberían indicar qué variables se consideran necesarias y cómo se recopilarán los datos correspondientes. Siempre que sea posible, en el momento de la planificación deberían participar en los debates investigadores de pesca y especialistas en estadística. No solamente facilitaría la elección de medidas desde el punto de vista de su utilidad, sino que también podría contribuir a reducir los costos mediante la elaboración de métodos que puedan utilizar aquellas variables que resultan más fáciles de recopilar. La participación adicional de la industria y de los pescadores podría aportar su experiencia en la realidad cotidiana de las actividades de pesca. Su participación también genera una forma de cogestión que presenta otro tipo de beneficios (véase la sección 5.2).
Una preocupación básica de cualquier recopilación de datos es su compatibilidad. En muchos casos, resulta indispensable disponer de largas series cronológicas de datos, recopilados de forma coherente y sistemática, a fin de evaluar las tendencias del comportamiento de una variable. Se trata de una práctica aceptada desde hace tiempo por lo que respecta a los datos biológicos, pero que frecuentemente se ha ignorado en lo referente a los datos económicos y socioculturales.

4.2 ESPECIFICACIONES PARA LA SELECCIÓN DE VARIABLES Y DATOS

4.2.1 Evaluación de las características operativas de una pesquería

Antes de elegir el tipo de datos y de diseñar el sistema de encuestas, es fundamental evaluar las características operativas de cada pesquería. También será importante poner al día esta información cuando haya cambios en las flotillas o en las embarcaciones (p.e., de embarcaciones extranjeras a nacionales, de flotillas artesanales a semiindustriales, o de arrastreros congeladores a arrastreros de pescado en húmedo). No existe un método único para este tipo de evaluación, puesto que depende del tipo de pesquería. No obstante, para diseñar el tipo de recopilación de datos es fundamental una visión directa y completa de las actividades cotidianas de pesca. Por ejemplo, hay que estudiar las prácticas de manipulación del pescado para poder decidir cuál es el grado de detalles de las especies considerado idóneo para fines de registros en los libros de a bordo. Este es uno de los numerosos puntos de los procesos de ordenación en que la participación de los pescadores y demás representantes de la industria pesquera puede resultar útil.

4.2.2 Prioridad de los tipos de datos

La recopilación de información procedente de la industria pesquera puede convertirse en una tarea pesada, en especial en aquellos casos en que las relaciones entre la industria y las autoridades no son de las mejores. Cumplir los compromisos de facilitación de datos y contribuir voluntariamente a su recopilación son dos de los principales problemas administrativos con que tropiezan los administradores. A menudo, la industria considera que facilitar los datos es una pérdida de tiempo, sin sentido, y/o teme que este tipo de información pueda favorecer a terceros. La experiencia demuestra claramente que hay dos características de una pesquería que favorecen la posibilidad de recopilar datos útiles y actualizados. Son las siguientes:
  • la confianza mutua entre los que pescan y las autoridades (incluyendo la confidencialidad de los datos);
  • la facilidad con que pueden recopilarse, compilarse y distribuirse los datos.
Así pues, es importante seleccionar indicadores y variables que estén directamente relacionados con los objetivos, a fin de limitar el esfuerzo que se pide tanto a los pescadores como a los encuestadores encargados de censar los desembarques. Sin embargo, en algunos casos, para dar validez a los datos, tal vez sea necesario recopilar más información de la estrictamente requerida.
Al elaborar el sistema de recopilación de datos, también deberán tenerse en cuenta las consecuencias que tendrá, por lo que respecta a la ordenación pesquera, el hecho de no recopilar determinado tipo de datos. Por ejemplo, para elaborar los modelos bioeconómicos dinámicos necesarios para determinar los cupos óptimos, se necesitarían quizás datos relativos a la producción en los que se detallaran especies, tamaños y producto. Sin embargo, si la recopilación de tales datos se revela demasiado costosa, puede que los administradores tengan que reconsiderar el empleo de los cupos como medida de control de la pesquería.
Una vez tomadas algunas decisiones sobre qué tipo de datos es posible recopilar, es necesario decidir cuáles de estos datos son fundamentales y cuáles son, simplemente, deseables. En la mayoría de las pesquerías, los datos relativos a las capturas y al esfuerzo son fundamentales para elaborar los indicadores más importantes. Otros tipos de datos relativos a detalles de la actividad de las embarcaciones puede que no resulten necesarios en determinados casos.
Cuando se ponen en marcha los sistemas de recopilación de datos, el interés inicial debe enfocarse hacia el sector de recogida, en todos los ámbitos de los datos (operativos, biológicos, económicos y socioculturales), y a continuación proceder con los sectores de elaboración y los otros sectores secundarios y terciarios, según los recursos disponibles y los objetivos de la ordenación.
Cada tipo de datos puede emplearse para una amplia variedad de indicadores. Las capturas, por ejemplo, pueden emplearse tanto para calcular ingresos para fines económicos que como medida aproximada del agotamiento de los recursos. Empleando varios modelos, es posible relacionar el esfuerzo tanto a los costos de la pesca como a la mortalidad debida a la pesca. Esto resulta útil, puesto que no es posible medir variables tales como costos y mortalidad de manera directa y constante, suponiendo que se puedan medir.
Dado que según los diferentes indicadores pueden hacerse usos diferentes de los mismos tipos de datos, debe prestarse particular atención a registrar los datos de manera tal que puedan utilizarse para diferentes fines. Por ejemplo, los datos sobre el esfuerzo, que es una variable económica, en principio deberían registrarse de forma proporcional a las variaciones de los costos de la pesca, tales como la distancia recorrida y el número de días de pesca. En cambio, a efectos del control del cumplimiento, podría necesitarse también la situación del caladero de pesca. En lo que respecta a objetivos de tipo biológico, puede que se requieran datos del esfuerzo por calado o por lance, y de forma proporcional a la mortalidad debida a la pesca.
La selección del tipo de datos también depende de los análisis disponibles. Muchos modelos dinámicos de poblaciones de peces emplean la captura en peso y número según las especies, lo mismo que otros datos sobre la biología de cada especie (p.e., la edad). Un modelo bioeconómico requerirá tal vez datos no sólo de la producción y los precios de una pesquería específica, sino también de otros sectores económicos, para poder establecer comparaciones.
Por lo que respecta a los datos socioculturales, el punto de arranque fundamental son los datos sobre las personas que pescan. Los comerciantes y elaboradores de pescado son el siguiente grupo por orden de importancia. La recopilación de datos relativos a otras partes involucradas (como consumidores, organizaciones medioambientales, responsables del desarrollo costero, etc.) puede irse añadiendo a medida que haya disponibilidad de fondos. Sin embargo, variará el grado de detalle necesario y disponible a la vez. Determinados datos pueden proceder de recopilaciones sistemáticas existentes, tales como registros de licencias de pesca, permisos y censos. Puede que sea necesario recopilar otros datos mediante nuevos programas.

4.2.3 Frecuencia de la recopilación de datos

La frecuencia con que conviene medir las variables y recopilar datos depende de su ritmo de variación y de los costos de tales mediciones. La mayoría de las variables requieren una frecuencia de recopilación de datos bastante natural, que a menudo resulta evidente una vez que se entiende la dinámica de las pesquerías. A continuación presentamos algunas grandes categorías de frecuencias de recopilación de datos:
  • Muy frecuentes: datos que, por lo general, se recopilan mediante sistemas automáticos de registro (por ejemplo, el sistema de vigilancia de los barcos [VMS]), tales como la hora, la posición y la temperatura del mar. Los volúmenes de estos tipos de datos pueden ser desmesurados y se requiere algún tipo de elaboración previa antes de recopilarlos. Según el uso que se vaya a hacer de ellos, la frecuencia puede reducirse a un único registro al día.
  • Diarios: por lo general se trata de datos que proceden del sector industrial (p.e., libros de a bordo, registros de actividades de elaboración) con respecto a capturas, esfuerzo y tasas de elaboración.
  • Por salida: la mayoría de datos relacionados con la captura pueden notificarse al terminar la salida, y en ellos se incluyen los desembarques, un resumen del esfuerzo empleado durante la salida, caladeros, precios, costos de la salida y otros datos operativos y microeconómicos. Aunque muchas variables ya se recopilan de forma natural en cada salida, tampoco hay necesidad de abarcarlas todas, sino que puede emplearse alguna estrategia de muestreo (véase la sección 5.6) a fin de reducir los costos.
  • Mensuales: las mediciones de carácter mensual son apropiadas para las variables que cambian lentamente y las que siguen un esquema estacional. Esto no incluye los valores medios mensuales, tales como precios o capturas, que se obtienen de datos recopilados con mayor frecuencia, pero podría incluir datos procedentes de fuentes externas, como el índice de precios al por menor o las precipitaciones mensuales.
  • Anuales: se emplean para variables que evolucionan lentamente, tales como inversiones en artes de pesca o embarcaciones. Por lo general, se emplean para este fin los registros y las licencias, que se pueden actualizar anualmente.
  • Datos recopilados sin una frecuencia determinada: hay otros tipos de datos que se pueden recopilar por períodos superiores a un año. Suele tratarse de información de tipo doméstico y demográfico, así como información referente a la degradación del hábitat, y que puede actualizarse cada 3 ó 5 años. Si fuera necesario podrían hacerse cálculos mediante la interpolación entre encuestas periódicas, lo que ya resulta suficiente en muchos casos.

4.2.4 Cantidad y calidad de los datos

Evaluar el estado de los recursos, su potencial de explotación, y preparar opciones y asesoramientos para la ordenación pesquera requiere manejar datos fiables. La medida en que esta tarea puede realizarse de forma eficiente queda casi siempre limitada por la cantidad y la calidad de los datos. Si bien unos análisis sencillos, basados en informaciones mínimas, pueden proporcionar indicaciones útiles para la ordenación, los análisis complejos que consideran diferentes opciones de explotación (p.e., tipo de artes, pesca nacional o extranjera), al tener en cuenta interacciones técnicas y biológicas entre los recursos, requieren una enorme cantidad de datos. Para pasar a métodos de análisis más complejos, que permiten proporcionar indicaciones de gestión más valiosas es necesario mejorar la ordenación pesquera. La base de mejoramiento de la ordenación pesquera es una recopilación cuidadosa de una serie de datos, empleando para ello métodos eficaces.
Pueden utilizarse simulaciones por ordenador para determinar la cantidad y calidad de los datos necesarios para cada indicador en el que se emplee la variable. Puede calcularse la precisión de las variables y el costo de la recopilación de datos en diferentes condiciones hipotéticas. Se podrá concebir así el programa de recopilación de datos de manera que se limiten errores estadísticos y posibles riesgos en un nivel aceptable.

4.2.5 Normalización

El establecimiento inicial de normas y clasificaciones del sistema debe tener en cuenta no sólo las necesidades inmediatas de recopilación de datos, sino también la evolución que a lo largo del tiempo experimentarán el sistema de recopilación de datos y las necesidades de datos.
El objetivo primordial de la normalización es facilitar la integración de los diferentes sistemas de recopilación de datos. Un sistema de recopilación de datos que sirva sólo para un objetivo puede que deba integrarse en otros sistemas que tengan otro alcance y otras miras. Todos estos sistemas pueden compartir, en diferente grado, un determinado número de componentes estadísticos comunes, tales como las clasificaciones de las especies y de las embarcaciones y/o artes de pesca.
Las necesidades de las variables y los estratos en que se van recopilando los datos relacionados con ellas difieren según los niveles (p.e., comunidad local, administración local, administración central o niveles internacionales). Es preciso examinar estas diferentes necesidades a fin de evitar duplicaciones. Siempre deberían recopilarse los datos en el nivel más detallado, ya que siempre es posible agregar datos, pero es imposible separarlos. Por ejemplo, si los datos relativos a las frecuencias de la talla del pescado se recopilasen de forma acumulativa por cada día de desembarque de carga, en vez de por salida, a posteriori podría resultar que en diferentes salidas las embarcaciones habían estado explotando poblaciones diferentes. Dado que las frecuencias de talla no pueden vincularse con salidas concretas, ya no sería posible saber de qué población proceden los datos, por lo que el trabajo sobre evaluación de las poblaciones por medio de esos datos no será fiable.
Cuando se establecen clasificaciones de especies, embarcaciones, artes u otros conceptos, conviene tener en cuenta otros sistemas estadísticos que puedan utilizar categorías parecidas. Pueden establecerse vínculos lógicos y referencias cruzadas entre las diferentes clasificaciones, lo que permite las comparaciones directas.
Deberán evitarse los cambios estructurales en las clasificaciones en plena elaboración de datos, pues ello podría dar origen a una cierta confusión, a una duplicación de datos o a la atribución de datos a categorías erróneas.
4.2.5.1 Normas nacionales y regionales
Siempre que sea posible y adecuado, conviene emplear las definiciones, clasificaciones y códigos internacionalmente reconocidos. La mayoría de las organizaciones de pesca intergubernamentales que se ocupan de las estadísticas forman parte del Grupo de Trabajo Coordinador de Estadísticas de Pesca (CWP), que ha recomendado las clasificaciones normalizadas para tipos de embarcaciones y artes de pesca, y para especies. La Clasificación estadística internacional uniforme para las embarcaciones de pesca (ISSCFV) aparece en la Definición y clasificación de los tipos de embarcaciones de pesca (FAO Documentos técnicos de Pesca N° 267). La Clasificación estadística internacional uniforme de las artes de pesca (ISSCFG) figura en la Definición y clasificación de las categorías de las artes de pesca (FAO Documentos Técnicos de Pesca N° 222). El Sistema Armonizado de Codificación y Descripción de Productos Básicos (Consejo de Cooperación Aduanera, 1992) utilizado para clasificar los productos pesqueros comercializados es mantenido por el Consejo de Cooperación Aduanera. Muchas organizaciones regionales de pesca y autoridades nacionales utilizan los códigos de especies de tres letras, tal como aparecen en la publicación de la FAO titulada Nombres comunes y nombres científicos normalizados de las especies comerciales (FAO-FIDI) que se actualiza anualmente. Cuando no se disponga de códigos, deberían emplearse los nombres científicos. Pueden consultarse, como referencia, los manuales de la FAO de identificación de especies y el banco de datos FishBase para encontrar los nombres científicos correctos de las especies acuáticas de interés pesquero. La codificación de la cuadrícula de latitudes y longitudes está normalizada en todo el mundo (Manual de campo de la CICAA para estadísticas y muestreo, 1990). Existen además diferentes manuales y páginas web accesibles en Internet, de la FAO[6] y diversos organismos regionales, a los que se debería recurrir al trazar un sistema de recopilación de datos. Las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud, el Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales y regionales disponen de normas para categorías de censos, valores nutritivos y sanitarios y categorías industriales.
Las clasificaciones y códigos específicos empleados dependerán también de la naturaleza y estructura de la pesquería. La recopilación de datos primarios sobre capturas y esfuerzo de pesca depende de la naturaleza de las actividades de pesca. Los pescadores seleccionan y venden sus capturas, que a menudo son una mezcla de especies, por categorías comerciales que también se pueden organizar en clases de calidad comercial dentro de las mismas especies. La correcta identificación de las especies taxonómicas comprendidas en las categorías comerciales requiere unos operadores de campo y unos supervisores perfectamente adiestrados, así como un examen cuidadoso de los documentos originales antes de su tratamiento.
4.2.5.2 Requisitos para el establecimiento de bancos de datos regionales y subregionales
Hay casos en que es fundamental recurrir todos los datos sobre pesquerías recopilados mediante los diferentes programas nacionales, para realizar una investigación sobre el estado de las poblaciones compartidas. Este tipo de integración es viable si se cumplen las siguientes condiciones:
  • que todas los normas y clasificaciones de los países que contribuyan a este programa compartan un conjunto regional o interregional común de normas estadísticas (generalmente de alto nivel de agregación), y que cada banco de datos nacional disponga de los enlaces lógicos necesarios para comunicar datos a este nivel de utilización común;
  • que todos los datos estimados (como los totales de captura y esfuerzo de pesca) se registren empleando sistemas informáticos compatibles y que empleen los mismos formatos de intercambio;
  • que se establezcan procedimientos automáticos para acelerar el proceso de integración y generar (con un mínimo de intervención manual, o ninguna) un banco de datos estadístico regional o interregional que pueda realizar las funciones típicas de comunicación de datos;
  • que los datos nacionales se compilen a partir de datos en bruto, de forma que las estadísticas nacionales puedan agregarse luego según las necesidades internacionales respecto de variables, estratificación de datos y normas.

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